lunes, 19 de noviembre de 2012

NIÑOS SANTOS

Ser santos no es cuestión de cantidad de años vividos, ni de realizar una vida extraña al mundo, ni desarrollar grandes actividades, ni de predicar en regiones muy lejanas sino de amor radical por Nuestro Señor Jesús y sus enseñanzas. 
Por eso nos encontramos con muchos niños que están en nuestros altares. 

Ellos tuvieron fe en Dios, lucharon por seguir a Cristo, viviendo el amor y ahora participan plenamente de la gloria de Dios.


  • SAN TARSICIO
Se cree vivió en el siglo III. Durante las persecuciones de Valeriano, los cristianos se reunían en las catacumbas y allí celebraban la Eucaristía. Trataban de hacerles llegar la comunión a los que estaban encarcelados para que no desfallecieran. Tarsicio, un niño, lo más probable es que fuera un joven diácono, acólito o algún miembro de grado menor del clero se ofrece a llevar el Divino Manjar, que envuelve en un lienzo de lino. 

Por el camino es detenido y lo quieren obligar a mostrar lo que lleva, él se niega . Hay injurias y golpes. Entre la multitud alguien dice: "Es un cristiano, un cristiano que lleva un sortilegio a los prisioneros". Nuevamente se arrojan sobre él para quitárselo, Tarsicio se resiste y lo matan a golpes. Se lo considera un mártir eucarístico. Su cuerpo destrozado es enterrado en la catacumba de san Calixto. Actualmente hay sobre su tumba unos versos de san Dámaso :

Queriendo a San Tarsicio almas brutales, de Cristo el sacramento arrebar, su tierna vida prefirió entregar antes que los misterios celestiales.

  • SANTA MARIA GORETTI
Luis Goretti y Assunta Carlini tuvieron 5 hijos, la segunda que llamaron María nació el 16 de octubre de 1890, en Corinaldo, cerca de Ancona, Italia. Familiarmente se la llamó Mariela.
Sus padres eran pobres campesinos que después emigran al Lazio (Italia), que es una zona fértil pero pantanoso y malsana. La familia Goretti acostumbrada a la pobreza y al duro trabajo, se instalan en una casona, condividiéndola con dos colonos: Juan Serenelli y su hijo Alejandro.
María , se dedicaba al cuidado de sus hermanitos más pequeños y a las tareas domésticas mientras sus padres trabajaban en el campo.
Mariela era dócil, trabajadora, y muy espiritual.
Teniendo 10 años muere su padre, de malaria. Debido a ello Assunta trabaja fuera de casa todo el día. Mariela crecía y se fue haciendo mujer despertando en Alejandro una pasión insana ( alimentada por malas lecturas que hacía el joven).
El joven la provocaba y Mariela respondía: "No, no, Dios no lo quiere".
Finalmente, el 5 de julio de 1902 Mariela remendaba una camisa en lo alto de la escalera, cuando todos estaban trillando el campo. Alejandro quiso violarla, a lo que María se resistió. El joven despechado le clavó 14 puñaladas con un punzón.
Es llevada al hospital y muere al día siguiente perdonando a su asesino. "Por amor a Jesús lo perdona y deseo que esté conmigo en el paraíso".
Alejandro cumple 27 años de condena en la prisión, se arrepiente, se convierte y se hace fraile capuchino muriendo nonagenario.
Fue proclamada santa el 24 de junio de 1959 por Pío XII.
El día de su canonización estaban presentes, su madre, sus hermanos y su asesino que ya se había convertido
.

  • BEATA LAURA VICUÑA
Luis Goretti y Assunta Carlini tuvieron 5 hijos, la segunda que llamaron María nació el 16 de octubre de 1890, en Corinaldo, cerca de Ancona, Italia. Familiarmente se la llamó Mariela. 
Sus padres eran pobres campesinos que después emigran al Lazio (Italia), que es una zona fértil pero pantanoso y malsana. La familia Goretti acostumbrada a la pobreza y al duro trabajo, se instalan en una casona, condividiéndola con dos colonos: Juan Serenelli y su hijo Alejandro.
María , se dedicaba al cuidado de sus hermanitos más pequeños y a las tareas domésticas mientras sus padres trabajaban en el campo.
Mariela era dócil, trabajadora, y muy espiritual.
Teniendo 10 años muere su padre, de malaria. Debido a ello Assunta trabaja fuera de casa todo el día. Mariela crecía y se fue haciendo mujer despertando en Alejandro una pasión insana ( alimentada por malas lecturas que hacía el joven).
El joven la provocaba y Mariela respondía: "No, no, Dios no lo quiere".
Finalmente, el 5 de julio de 1902 Mariela remendaba una camisa en lo alto de la escalera, cuando todos estaban trillando el campo. Alejandro quiso violarla, a lo que María se resistió. El joven despechado le clavó 14 puñaladas con un punzón.
Es llevada al hospital y muere al día siguiente perdonando a su asesino. "Por amor a Jesús lo perdona y deseo que esté conmigo en el paraíso".
Alejandro cumple 27 años de condena en la prisión, se arrepiente, se convierte y se hace fraile capuchino muriendo nonagenario.
Fue proclamada santa el 24 de junio de 1959 por Pío XII.
El día de su canonización estaban presentes, su madre, sus hermanos y su asesino que ya se había convertido
.



UN HOMBRE LLAMADO JESÚS

Consigna: Leer comprensivamente el siguiente relato y elaborar en pequeños grupos una conclusión                   

Tiene treinta años, de origen judío, no tiene domicilio. De profesión carpintero. La gente dice que se dedica a "hacer el bien". Nada se sabe de su físico, solo que era agradable. Su preocupación máxima son las personas, su alegría son ellos, como también su debilidad y su razón para vivir y para morir. No tiene tiempo para ningún hobby.

Es un hombre completamente libre. Los jefes le echan en cara que no guarda la ley ni el sábado. Solamente reconoce una ley: la ley del amor.
Ama piadosamente, especialmente a los más desgraciados: pecadores, pobres y enfermos...Su amor no excluye a nadie. 

Es consecuente con los que dice hasta el final: Amó hasta el extremo de dar la vida. Es un hombre cuestionado, perseguido y discutido: no convence a todos. Lo acusan de glotón y borracho, de idealista y revolucionario, de agitador y peligroso. A pesar de que el pueblo lo sigue, lo condenan y ejecutan. Pero al tercer día resucita. Dicen que su victoria es la de los hombres, que con El pasamos de la muerte a la vida.

Su estilo: es una persona de un equilibrio admirable; combina admirablemente energía y suavidad; prudencia y sencillez. Aunque también se enfada. Su presencia y su mirada seducen. No es intelectual, pero sus conocimientos son profundos y amplios. No está casado pero trata con dignidad a las mujeres.

Insiste en que la vida tienen la misma meta: servir. Y repite, incluso hasta ponerse pesado, que no ha venido a ser servido, sino a servir, y dice además que el secreto de la felicidad está en el servicio.

Tiene una gran pasión: Perdonar.
Es terriblemente humano como nosotros, hasta en los detalles más sencillos: come, bebe, se cansa, habla, reza, se compadece... aparentemente en nada se diferencia de los demás.

Predica con frases tan revolucionarias como: "Ámense los unos a los otros", "perdona a tus enemigos" y “el que esté libre de pecado que tire la primera piedra”.

Se llama JESUS de Nazaret.
Su nombre de guerra: JESUCRISTO.
Su delito: Declararse HIJO DE DIOS.
Culpable: DE PREDICAR LA VERDAD.
Su secreto: Ser HOMBRE y DIOS a la vez.
Si lo encuentras sigue sus pasos …


PELÍCULA: "EL GRAN MILAGRO"


Para crecer un poquito más en la fe...


El Gran Milagro es una inspiradora historia que revela la esperanza y la fe.
La historia gira alrededor de la vida de tres personajes en crisis:
Mónica, una mujer viuda y madre de un niño de 9 años,hace todo lo posible por mantener su hogar.
DonChema,un conductor de transporte público quién recibe la noticia de una enfermedad que puede llevar a la muerte a su hijo.
DoñaCata, una mujer mayor de edad que siente que su misión en esta vida ha terminado.
Las historias se entrelazan cuando ellos sienten una gran necesidad por estar en la Iglesia.
Y lo que no se imaginan es que están apunto de cambiar sus vidas para siempre.
Con la ayuda de los ángeles guardianes , serán testigos del verdadero significado de la misa, de una lucha constante entre el bien y el mal y el triunfo de la fe.






EL AÑO DE LA FE

Algunas preguntas sobre el Año de la Fe

El día 11 de octubre, la Iglesia inició el Año de la Fe, convocado por nuestro Papa Benedicto XVI. Pero, ¿de qué se trata? ¿Qué desea el Santo Padre? ¿Qué se puede hacer? A continuación se detallan algunas preguntas para prepararnos para este evento.

1. ¿Qué es el Año de la Fe?
El Año de la Fe "es una invitación a una auténtica y renovada conversión al Señor, único Salvador del mundo" (Porta Fidei, 6).

2. ¿Cuando inicia y termina?
Inicia el 11 de octubre de 2012 y terminará el 24 de noviembre de 2013.

3. ¿Por qué esas fechas? 
El 11 de octubre coinciden dos aniversarios: el 50 aniversario de la apertura del Concilio Vaticano II y el 20 aniversario de la promulgación del Catecismo de la Iglesia Católica. La clausura, el 24 de noviembre, será la solemnidad de Cristo Rey

4. ¿Por qué el Papa ha convocado este año?
"Mientras que en el pasado era posible reconocer un tejido cultural unitario, ampliamente aceptado en su referencia al contenido de la fe y a los valores inspirados por ella, hoy no parece que sea ya así en vastos sectores de la sociedad, a causa de una profunda crisis de fe que afecta a muchas personas". Por eso, el Papa invita a una "auténtica y renovada conversión al Señor, único Salvador del mundo". El objetivo principal de este año es que cada cristiano "pueda redescubrir el camino de la fe para poner a la luz siempre con mayor claridad la alegría y el renovado entusiasmo del encuentro con Cristo". 

5. ¿Qué medios ha señalado el Santo Padre?
Como expuso en el Motu Proprio "Porta Fidei": Intensificar la celebración de la fe en la liturgia, especialmente en la Eucaristía; dar testimonio de la propia fe; y redescubrir los contenidos de la propia fe, expuestos principalmente en el Catecismo.

6. ¿Dónde tendrá lugar?
Como dijo Benedicto XVI, el alcance será universal. "Tendremos la oportunidad de confesar la fe en el Señor Resucitado en nuestras catedrales e iglesias de todo el mundo; en nuestras casas y con nuestras familias, para que cada uno sienta con fuerza la exigencia de conocer y transmitir mejor a las generaciones futuras la fe de siempre. En este Año, las comunidades religiosas, así como las parroquiales, y todas las realidades eclesiales antiguas y nuevas, encontrarán la manera de profesar públicamente el Credo".

7. ¿Qué es la fe?
¿Has visto alguna vez una semilla de mostaza? La semilla de mostaza es tan pequeña que es difícil de ver. Pues bien, ¿Sabes porqué la semilla de mostaza es considerada como símbolo de fe?
Un día, Jesús estaba hablando con sus discípulos cuando uno de ellos se dirigió hacia él diciendo: "Señor, ¡aumenta nuestra fe!", Jesús le contestó y dijo: "Si tuvieras fe del tamaño de un grano de mostaza, le podrías decir a este arbusto salte de ahí y plántate en el mar y lo haría." ¿Se pueden imaginar lo que sería tener esa clase de fe?
He oído una historia acerca de un hombre que leyendo ese versículo en la Biblia decidió ponerlo a prueba. Había un árbol bien grande en frente de su casa. Se dirigió a él y le dijo: "En la mañana, cuando me haya despertado, deseo que te hayas ido. Esa noche el hombre se acostó y cuando se levantó fue a la puerta, la abrió y miró a su patio. "Tal como pensaba", dijo el hombre, "todavía estás ahí."
Bueno, en primer lugar el hombre no tenía fe como un grano de mostaza, ¿no? De hecho, no tenía ninguna fe. Cuando le dijo al árbol que se moviera, él realmente no esperaba que lo hiciera. En segundo lugar, creo que el hombre no entendió lo que Jesús le estaba tratando de enseñar a sus discípulos.
Jesús no estaba sugiriendo que tú y yo tratemos de mover árboles sólo para probar que tenemos fe. Lo que Jesús estaba tratando de enseñarles a sus discípulos, y lo que desea que tú y yo aprendamos, es que no es necesario tener una fe grande para producir resultados grandes. ¿Por qué? Porque los resultados no dependen de nosotros, dependen de Dios. Si el resultado dependiera del tamaño de nuestra fe, no me cabe duda de que probablemente iríamos fanfarroneando sobre nuestra gran fe.
¿Qué hemos aprendido hoy sobre la fe? Esto es lo que espero que hayamos aprendido: No pidamos por una fe grande para que podamos hacer grandes cosas, pidamos por fe del tamaño de un grano de mostaza para que podamos ver a Dios hacer grandes cosas.

TRABAJO DE REFLEXION

La ranita del terraplén 
Por Mamerto Menapace, publicado en Madera Verde, Editorial Patria Grande.

Vivía nuestra ranita en una ciudad grande. Pero de la ciudad sólo conocía el arrebal donde había nacido; era justamente la parte baja que las lluvias anegaban periódicamente. Por allí las máquinas de la municipalidad casi no venían. Las cunetas estaban siempre llenas de agua; las baldosas de las veredas, al estar sueltas, solían jugar malas pasadas a los que caminaban por ellas; y los zócalo de las casas se descascaraban un poco por todos lados a causa de la humedad.
No es que no amara a su barrio. Pero aquellos detalles amargaban a la ranita, que prestaba demasiada atención al ambiente que la rodeaba. Tenía algo de soñadora . Y lo sórdido de las cunetas, zócalos y veredas, terminó por resultarle insoportable. Su descontento tenía algo de contagiosos, y creaba clima a su alrededor. Porque hay que reconocer que su alma de poeta tenía la rara cualidad de comunicarse y transmitir sus sentimientos.
Muchas veces había escuchado comentar la hermosura de las grandes ciudades, con calles prolijas, plazas cuidadas y avenidas arboladas. Estas descripciones no hacían más que aumentar su disgusto por todo lo desagradable que veía continuamente a su alrededor. Y como le suele pasar a los soñadores, comenzó a polarizar sus sentimientos. Todo lo desagradable, molesto y prosaico decidió que se había dado cita en su ciudad natal. Mientras que todo lo lindo, lo armonioso y elegante, debía encontrarse en la ciudad ideal que comenzó a imaginarse como existente en algún lugar.
Por el bajo de su barrio cruzaba justamente el ferrocarril. Allí las vías circulaban sobre un alto terraplén que, a varios metros de altura, amurallaba el horizonte impidiendo ver todo lo que quedaba del otro lado. Y nuestra ranita decidió, vaya a saber uno por qué, que justamente detrás del terraplén debía estar la ciudad magnífica de la que tanto le habían hablado. Y fue tal su convicción que decidió trepar el terraplén a fin de gozar de la visión de aquella ciudad tan distinta de la suya.
El trabajo fue muy arduo. Porque nuestro animalito no tenía experiencia de salto en alto. Sólo conocía el salto en largo. Pero esta de Dios que lo lograría, porque Dios ayuda al que se esfuerza. Y la ranita alentaba su esfuerzo con el enorme deseo que tenía de ver la ciudad de sus sueños. Y finalmente llegó a la cumbre del terraplén.
Pero no vio nada. El riel de hierro de una cuarta de altura le cortaba todo el campo visual de izquierda a derecha en kilómetros de distancia. Por más que ensayó nuevos saltos, nada logró ver. Pero no se dio por vencida. Se dio cuenta de que su posición horizontal dejaba sus ojos por debajo del nivel de las vías. Otra cosa sería que optara por la postura vertical. Y con un enorme esfuerzo, finalmente se paró sobre sus patitas y con las manos apoyadas sobre el hierro extendió su visita en lontanza.
Lo que vio la dejó admirada. Realmente no lo hubiera esperado. Una hermosísima ciudad se presentó ante sus ojos. Más allá de los barrios bajos se abrían hermosas avenidas, casas de varios pisos, calles rectas y limpias. Las plazas eran una belleza, y el río brillaba más allá enmarcando la ciudad. Embelesada, la ranita se dijo a sí misma:
-Verdaderamente, ésta sí que es una ciudad magnífica. La mía no tiene comparación con ésta que estoy viendo. Desde hoy me voy a vivir a la ciudad de calles rectas y de plazas arboladas.
Pero en realidad la ranita al ponerse en vertical, no había visto lo que estaba delante suyo, sino lo que había dejado a sus espaldas. Porque las ranas no tienen sus ojos delante de su cara, sino encima de su cabeza. Y al ponerse en vertical, lo que había descubierto era su propia ciudad, la que había dejado tras suyo al subir al terraplén. Sólo que esta vez había tenido la oportunidad de verla desde la altura y en plenitud. Pero era su misma ciudad natal, de la que ahora lograba ver detalles que no conocía. O mejor dicho: antes había conocido de ella sólo ciertos detalles. Justamente los más cercanos y quizá los más prosaicos.
Entusiasmada con lo que había descubierto decidió bajar hacia la ciudad nueva. Y en realidad lo que hizo, fue simplemente descender hacia su propia ciudad de siempre. Pero ahora llevaba en los ojos y en el corazón una visión distinta, una visión de plenitud y de armonía totalizadora.
Al llegar a las primeras cunetas de la ciudad se reencontró con los mismos detalles prosaicos de siempre: las baldosas sueltas y los zócalos descascarados. Sólo que ahora los veía con ojos distintos, mientras se decía:
-¡Bah! Estos son sólo pequeños detalles molestos de una magnífica ciudad.
Y desde entonces la ranita comenzó a ser feliz. Y como ella lo transmitía, los demás comenzaron a ser felices a su lado. Lo que es la manera más auténtica de ser felices.

 Guía de Trabajo Pastoral por Marcelo A. Murúa
Lectura
Realizar la lectura del cuento en grupo. Es importante que todos los presentes tengan una copia del texto. Se pueden ir turnando dos o tres personas para leer el cuento en voz alta.
Rumiando el relato
Al terminar la lectura, responder:
  • ¿De qué nos habla el relato?
  • ¿Cuál es el personaje principal? ¿Qué rasgos o características presenta?
  • ¿Qué nos relata el cuento sobre la vida de la ranita? ¿Qué desilusión tenía?
  • ¿Qué decide hacer? ¿Adonde se encamina?
  • ¿Qué sucede al final del cuento? ¿Para qué le sirvió el terraplén?
Descubriendo el mensaje
El cuento nos ayuda a reflexionar sobre aceptar nuestras limitaciones y cambiar la mirada sobre nosotros mismos. En pequeños grupos (de 4 o 5) debatan las siguientes preguntas y escriban una conclusión grupal
¿Qué juicio tenía la ranita, protagonista del cuento, sobre su ciudad? Compara esta actitud con la mirada que a veces tenemos de nosotros mismos...
¿Nos cuesta ver lo bueno que tenemos? ¿Nos cuesta aceptar las limitaciones, o aspectos a mejorar que tenemos? ¿Por qué?
¿Qué situación impulsa el cambio de mirada de la ranita?
¿Qué cosas/personas/situaciones te han servido de "terraplén" en la vida... para cambiar la forma de ver las cosas? Compártelo con los demás. Hacer juntos un catálogo de "terraplenes" que nos puedan ser útiles a todos.
¿Qué aprendemos para nuestra vida a partir del cuento?
Compromiso para la vida
Sintetizar en una frase el mensaje del cuento para nuestra vida