lunes, 19 de noviembre de 2012

EL AÑO DE LA FE

Algunas preguntas sobre el Año de la Fe

El día 11 de octubre, la Iglesia inició el Año de la Fe, convocado por nuestro Papa Benedicto XVI. Pero, ¿de qué se trata? ¿Qué desea el Santo Padre? ¿Qué se puede hacer? A continuación se detallan algunas preguntas para prepararnos para este evento.

1. ¿Qué es el Año de la Fe?
El Año de la Fe "es una invitación a una auténtica y renovada conversión al Señor, único Salvador del mundo" (Porta Fidei, 6).

2. ¿Cuando inicia y termina?
Inicia el 11 de octubre de 2012 y terminará el 24 de noviembre de 2013.

3. ¿Por qué esas fechas? 
El 11 de octubre coinciden dos aniversarios: el 50 aniversario de la apertura del Concilio Vaticano II y el 20 aniversario de la promulgación del Catecismo de la Iglesia Católica. La clausura, el 24 de noviembre, será la solemnidad de Cristo Rey

4. ¿Por qué el Papa ha convocado este año?
"Mientras que en el pasado era posible reconocer un tejido cultural unitario, ampliamente aceptado en su referencia al contenido de la fe y a los valores inspirados por ella, hoy no parece que sea ya así en vastos sectores de la sociedad, a causa de una profunda crisis de fe que afecta a muchas personas". Por eso, el Papa invita a una "auténtica y renovada conversión al Señor, único Salvador del mundo". El objetivo principal de este año es que cada cristiano "pueda redescubrir el camino de la fe para poner a la luz siempre con mayor claridad la alegría y el renovado entusiasmo del encuentro con Cristo". 

5. ¿Qué medios ha señalado el Santo Padre?
Como expuso en el Motu Proprio "Porta Fidei": Intensificar la celebración de la fe en la liturgia, especialmente en la Eucaristía; dar testimonio de la propia fe; y redescubrir los contenidos de la propia fe, expuestos principalmente en el Catecismo.

6. ¿Dónde tendrá lugar?
Como dijo Benedicto XVI, el alcance será universal. "Tendremos la oportunidad de confesar la fe en el Señor Resucitado en nuestras catedrales e iglesias de todo el mundo; en nuestras casas y con nuestras familias, para que cada uno sienta con fuerza la exigencia de conocer y transmitir mejor a las generaciones futuras la fe de siempre. En este Año, las comunidades religiosas, así como las parroquiales, y todas las realidades eclesiales antiguas y nuevas, encontrarán la manera de profesar públicamente el Credo".

7. ¿Qué es la fe?
¿Has visto alguna vez una semilla de mostaza? La semilla de mostaza es tan pequeña que es difícil de ver. Pues bien, ¿Sabes porqué la semilla de mostaza es considerada como símbolo de fe?
Un día, Jesús estaba hablando con sus discípulos cuando uno de ellos se dirigió hacia él diciendo: "Señor, ¡aumenta nuestra fe!", Jesús le contestó y dijo: "Si tuvieras fe del tamaño de un grano de mostaza, le podrías decir a este arbusto salte de ahí y plántate en el mar y lo haría." ¿Se pueden imaginar lo que sería tener esa clase de fe?
He oído una historia acerca de un hombre que leyendo ese versículo en la Biblia decidió ponerlo a prueba. Había un árbol bien grande en frente de su casa. Se dirigió a él y le dijo: "En la mañana, cuando me haya despertado, deseo que te hayas ido. Esa noche el hombre se acostó y cuando se levantó fue a la puerta, la abrió y miró a su patio. "Tal como pensaba", dijo el hombre, "todavía estás ahí."
Bueno, en primer lugar el hombre no tenía fe como un grano de mostaza, ¿no? De hecho, no tenía ninguna fe. Cuando le dijo al árbol que se moviera, él realmente no esperaba que lo hiciera. En segundo lugar, creo que el hombre no entendió lo que Jesús le estaba tratando de enseñar a sus discípulos.
Jesús no estaba sugiriendo que tú y yo tratemos de mover árboles sólo para probar que tenemos fe. Lo que Jesús estaba tratando de enseñarles a sus discípulos, y lo que desea que tú y yo aprendamos, es que no es necesario tener una fe grande para producir resultados grandes. ¿Por qué? Porque los resultados no dependen de nosotros, dependen de Dios. Si el resultado dependiera del tamaño de nuestra fe, no me cabe duda de que probablemente iríamos fanfarroneando sobre nuestra gran fe.
¿Qué hemos aprendido hoy sobre la fe? Esto es lo que espero que hayamos aprendido: No pidamos por una fe grande para que podamos hacer grandes cosas, pidamos por fe del tamaño de un grano de mostaza para que podamos ver a Dios hacer grandes cosas.

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